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Esa misma madrugada, Estela abre los ojos al último misterio. A la tristeza de la mañana siguiente, de la noticia no querida, de los días siguientes, le respondo leyendo sus versos. ...

Esa misma madrugada, Estela abre los ojos al último misterio. A la tristeza de la mañana siguiente, de la noticia no querida, de los días siguientes, le respondo leyendo sus versos. Leer más

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